Sus cuerpos aplanados y sus bocas con forma de ventosa les permiten adherirse a rocas y otras superficies en su hábitat normal, que generalmente son lechos de ríos con fuertes corrientes.Sin embargo, los peces dorados pueden alcanzar grandes dimensiones y requieren un acuario de tamaño adecuado para prosperar. Se recomienda un mínimo de 20 galo